jueves, 16 de julio de 2009

Al año de mi jubilación

El pasado 22 de junio, la Delegación Provincial de Educación de Granada celebró un acto de homenaje al personal jubilado en Educación. Viene haciéndolo en los últimos años.
Yo me enteré porque un maestro que estuvo me comentó: ¿Porqué no has estado en el homenaje al personal jubilado? Te nombraron y no estabas.
Yo sabía de la celebración del mismo pero, no sabía el día ni me habían invitado.
Pero, alguien se ha acordado de mí. Y me han enviado una carta de fecha 1 de julio, que he recibido hace unos días (y que firma la Delegada) reconociéndome mi tiempo de servicio, etc. etc. Y en esa carta me invitaban a pasar por a Delegación, -a la que por cierto voy a menudo-, a recoger un diploma. Ayer día 16 de Julio pasé por el Gabinete de la Delegada y tuve la suerte de saludar a personas que ya conocía y de las que guardo un entrañable recuerdo por haber trabajado juntos (claro no es extraño después de tantos años en Educación). Y me entregaron el diploma y un distintivo.
Aproveché para saludar a Antonio, el Secretario. Y ví a la Delegada en su antedespacho. Estaba con Pedro el Coordinador de Adultos al que saludé. La Delegada me miró pero no me saludó en esta ocasión, otras veces si lo ha hecho. Yo tampoco la saludé a ella. (estamos en paz). Espero en otra ocasión saludarla y agradecerle personalmente esa carta. Gracias de todas formas a todos y todas. Muy especialmente a quien haya tenido la idea y haya redactado este escrito. Lo guardaré junto al diploma y me quedo además con el testimonio de mis compañeros y compañeras que me saludan, -creo que con cariño-, cada vez que me ven, no solo allí en la delegación sino por la calle, que es más gratificante todavía.
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domingo, 5 de julio de 2009

El sábado oímos Misa en Montillana

Aunque parezca que no es nada especial, para mí si lo fue ayer esa visita. Y mucho más recrearme en su Iglesia de Santa Ana, en el lateral del Sagrado Corazón y teniendo en frente a la patrona la Virgen del Rosario. Ya un día, dedicaré un largo espacio a contar mis vivencias en este pueblo y en esta Iglesia. Y es que este pueblo fue mucho en mi vida. Mi padre me llevaba desde muy pequeño cuando iba a trabajar uno, o varios días allí. Recuerdo dormir a la entrada del pueblo en la primera casa a la derecha, que era de un señor que se llamaba Cándido. También en la misma acera unas casas más arriba en casa de Luis "el sillero" (o como se decía en aquellos tiempos: EL SILLETERO); que después se trasladó a vivir a Dehesas Viejas. Y también muchas veces dormí en casa de una familia entrañable, era Liborio Espinar. Allí mi padre arreglaba los correajes de los mulos que tiraban de su carro. Y con el carro este hombre iba de Montillana a Granada y recorría todas las ventas en el recorrido pasando por Colomera y Benalúa de las Villas, siempre acompañado de otra persona entrañable que era "Pepillo el mozo". ¡Que tiempos y que recuerdos! Otro día me dejaré llevar de mi todavía, buena memoria, y recordaré aquí a muchas personas que me hicieron pasar una niñez inolvidable. Pero ahora quiero recordar algo más reciente. Como decía al principio el sábado decidimos ir a Misa a Montillana, y llámé a mi amigo Pepe Bolivar para que medjera el horario y me dijo que era a las nueve de la noche. Una hora muy buena ahora en verano. Entrar a la Iglesia me llevó a los años 50. En aquella década yo me sentí muy feliz y porque no decirlo, muy protagonista ejerciendo de "monaguillo" junto con unos buenos amigos: Pepe y Federico. Esto será motivo de otro comentario. Este sábado, hubo algo que me llamó poderosamente la atención. Y fue, que después de tantos años, tanta y tanta gente (buena gente), se acuerde de mí y se acerquen a saludarme. Espero no olvidarme de muchos. El primero fue Ruano que estaba en la plaza. Y al sailr de Misa me asombré de ver a Micaela, (creo recordar que con su marido Casimiro). Pepilla la hermana de Juan "Manolete" (q. e. p.d.). ¡Que buenos recuerdos tengo de este hombre. En una ocasión estaba empeñado en hacer una "P" (mayúscula) para una redacción y sin pensarlo, Juan escribió en "mi cuaderno" la siguiente frase: Enrique Pérez, padeciendo y pereciendo, pintor, pinta puertas y paisajes, por una peseta participa en premios para perpetuar su persona prudente y pppppp", no se cuantas "pes" más, y cada una de una forma. ¡Genial! Pero siguiendo con las personas que saludé: Los hermanos Cano (Enrique y Manolo). Con ellos trabajé en los ratos libres que me dejaba la escuela y mis vacaciones cuando estuve en los internados de Santafe, Madrid y Loja; y trabajábamos en la panadería de Manuel Ruiz Ramos. A esta familia (Manolo y su esposa Isabel), también les guardo un recuerdo muy especial del tiempo que pasé en su panadería, donde por cierto, además de amasar el pan, me enviaban a repartirlo a unos cortijos los cuales ahora no recuerdo su nombre. Solo me queda el recuerdo de Garnafate (dos horas de recorrido para llevar el pan a este cortijo). Me tenían que subir a la yegua (por cierto tuerta), y cuando llegaba al cortijo me ayudaban a bajarme y a subirme de nuevo. Sigo con las personas (Piedad la mujer de Manolo Cano), y Dionisio, como no, este montillanero trabajador y querido por todos. Y su hermana Pepita a la que por cierto, vi en Misa y después no la pude saludar. Y no puedo recordar, pero se que me saludaron muchos más. Así que volveré de nuevo a Misa y/o simplemente tomarme una cerveza o un refresco y a saludar a tanta y tanta gente buena de Montillana. Un abrazo para todos. En mi próxima "entrada", recordaré a Don Ignacio Sánchez Ontiveros y a sus hermanos Don Manuel, Don Luis y Margarita. A otros Sacerdotes: Don Bernabé Centeno Linares, Don Manuel Barranco González, Don Miguel González Álvarez del Manzano, Don Leonardo Torres Torres y Don Luis Mellado Manzano. Y como no, al "MAESTRO" (así con mayúscula) que fue Don Juan Bautista Alba con su método muy especial de enseñana, sus materiales de naturaleza y la leche en polvo americana que nos calentaba en su propia casa. El queso americano que repartíamos en la pequeña caseta que había en el patio de la casa parroquial. Y no puedo olvidar a otro amigo que nos dejó, Juan Espinar sacerdote con el que me unió una buena amistad, primero cuando era seminarista, y después ya sacerdote destinado en las Escuelas del Ave María Casa Madre, lo llevé más de una vez en mi vespa de paseo por Granada y los pueblos de la Vega que le encantaban, y también hasta el pueblo de Montillana. Y a Francisco Villegas Barrios, montillanero al que ahora veo a diario en Benalúa de las Villas. No puedo dejar a Pepe Bolívar Baeza y a Federico Moreno Martínez. Seguro que hay por ahí por la red, gente que recuerda todo esto. Y otros que habrán oído hablar y quieren saber más sobre estos años y estas personas. Pues acompañarme en mi blog. Enviarme comentarios. Y si queréis, hacerme algunas preguntas que contestaré (lo que pueda). Nos vemos, aquí. en http://enriquebenalua.blogspot.com/ Y si queréis, aquí tenéis mi correo: enriqueperezraya@yahoo.es Un saludo y un abrazo para todos los montillaneros.