martes, 15 de noviembre de 2011

DE LAS PAJANOSAS A GUILLENA

Diecisiete años han pasado desde que por primera vez desayuné por primera vez en Las Pajanosas.
Después vendrían muchos desayunos más durante cuatro años. Los cuatro años en los que nuestro hijo Miguel Ángel estuvo estudiando en la recién inaugurada Facultad de la Actividad Física y el Deporte de Cáceres.
Diecisiete años después he vuelto con mi esposa Eli y los parientes Consuelo y Antonio a Las Pajanosas donde hemos pasado cuarenta y ocho horas en una finca maravillosa de José Antonio y Gracia.
Pero no son estos cuatro años el motivo de esta "crónica".

Y eso ha sido el motivo de recordar aquellos desayunos en Las Pajanosas.

Esta breve estancia coincidió con el domingo día 9 de octubre, día en que como es nuestra obligación y nuestra costumbre, debíamos asisgir a Misa. Y como quiera que en Las Pajanosas era demasiado tarde para nuestro programa, decidimos ir al cercano pueblo de Guillena para asistir a la Misa de doce.


En una próxima entrada: "La Iglesia de Guillena"

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